Confusiones sobre la vocación

Confusión: Hablar de clases de santidad. Hay una única Santidad, porque hay un único Modelo yun único Camino que conduce a la Plenitud del Amor: Cristo (Camino, Verdad y Vida).
—Cada persona debe recorrer ese único camino de santidad por el camino particular por donde Dios le llame: sacerdote, laico, etc.

Confusión: Considerar la vocación como un añadido a la propia vida.
—No; la elección divina de cada hombre es anterior a su existencia: Dios llama antes de la constitución del mundo.

- la vocación es la que me configura y me constituye como persona; es la clave más profunda de mi identidad. Es mi razón de existir.


Confusión: Reducir la vocación a una simple lucha, a un mero empeño personal, a un ejercicio de la propia voluntad.
—La vocación requiere poner lucha ascética para vivir las virtudes humanas y cristianas. Eso exige un esfuerzo por parte de mi voluntad, pero la lucha ascética no consiste sólo en poner esfuerzo, sino en dejar que Dios obre en nosotros: lo contrario sería voluntarismo (vid Glosario)

—Se trata de amar a Dios con toda el alma, y a los demás por Dios.


Confusión: Pensar que vivir una vocación es recorrer “un camino de rosas”.
—Habrá siempre rosas y espinas en el seguimiento de Cristo como las hay en cualquier camino humano. “El que quiera seguirme coja su cruz y sígame”, dijo el Señor.

(tomado de Con el Papa)